PESO CORRECTO EN GALLOS DE PELEA

Preguntar, “¿cuánto se debe bajar de peso a un gallo para prepararlo para la pelea?” es como preguntar “¿cuánto tiempo se debe de cocinar un bistec?” Como usted sabe, la respuesta a esto último es: “Eso depende del grosor de la carne y el calor del fuego”.

También depende del gusto de cada uno de sus invitados. Algunos lo prefieren bien cocido, otros términos medios, y, de vez en cuando, alguien lo querrá casi crudo. Una vez, los muchachos trajeron un paquete de bisteces añejados, desde Boston a nuestro campamento en el estado de Maine. Todos expresamos nuestros gustos personales para su preparación. Un viejo y rústico guía no quiso saber nada de la cocina elegante: “Yo nomás quiero que me le quiten lo crudo”.

Lo mismo aplica al peso reducido de los gallos, hasta en las preferencias individuales de los preparadores diferentes. Todo depende de muchas cosas: la cantidad de masa muscular que tiene el gallo cuando usted lo mete, la temperatura y humedad del aire, la raza de gallos con que usted está trabajando, la distancia a que los tiene que transportar, y sus propias ideas sobre el tema. No hay una regla general que se aplique a todos los casos. De hecho, no hay reglas. Muchas veces, un gallo debe ser aumentado en peso durante el acondicionamiento, en vez de reducirlo. Cada individuo es un caso distinto. Apenas, el mes pasado yo tuve una experiencia de la mayor reducción en peso, que jamás había tenido. Cuando este gallo joven fue recogido del terreno de pasto y metido al voladero en octubre pasado, pesó 1.750 Kg., sin haber comido. Dos meses después, cuando lo cortamos, pesó 1.900 Kg. con la anotación “pesado” al lado del peso. El 3 de marzo pesó 2.075 Kg. con la anotación “gordo”. Todos los pesos fueron tomados cuando estaba vacío. Pero el primero de mayo lo peleamos en 1.750 Kg., fuerte como un toro, redondo como una naranja y fresco como una flor. ¿Puede usted imaginar un gallo joven con este bajar 325 gramos de peso en dos meses, y todavía estar en perfecta condición? Yo no. Pero fue un caso especial. Durante el invierno, fue alimentado y alojado lo mismo que todos los otros gallos jóvenes. Muchos de ellos no aumentaron ni 25 gramos de peso durante ese período, y pelearon con un peso parecido. Pero el gallo resultó ser “un muchacho gordito”. Subía de peso rápidamente, mientras que los demás se quedaron iguales y comían la misma cantidad y calidad de alimento. Durante el período de dos semanas de pre-acondicionamiento, durante el cual pasó la mayoría del tiempo en las jaulas, subía en la pared en forma continua tratando de alcanzar a su vecino al que estaba determinado a matar. Yo no le hice bajar de peso, sólo bajó la gordura. Comió igual que los otros durante este período, lo cual fue suficiente, pero no tanto que no estaba rascando en la paja y trabajando la mayor parte del tiempo. Nada de purgantes, alimentos para bajar de peso, nada de esas cosas. En el acondicionamiento bajó unos 50 gramos más, pero eso fue de causa natural, porque el trabajo en el banco fue poco. Bajó 25 gramos en el viaje de ida, de 800 kilómetros, y otros 25 gramos con el proceso de “resecado” de las últimas 24 horas. De todos modos, aquí teníamos a un gallo de 2.075 Kg. en marzo, peleando a 1.750 Kg. en mayo, y la reducción total se logró por ejercicio natural. Pero este es un caso extremo. No cuente con otros gallos haciendo lo mismo. Durante este mismo acondicionamiento, otros gallos jóvenes subieron de peso desde el momento en que fueron recogidos para prepararlos. Como se afirmó antes, todo depende. A lo largo de los años, una cosa que he notado es que el peso vacío de un gallo joven, cuando lo recoge del terreno de pasto para meterlo en voladero, no está muy lejos del peso con que peleará en abril o mayo. Se desarrollará y aumentará de peso durante el invierno, pero la cresta y la barba le dan 25 gramos; la compensación para la navaja, de 25 a 50 gramos; el “resecado” y el viaje, alrededor de 25 gramos, y usted convierte cierta cantidad de gordura excesiva en músculo durante el proceso de pera-condicionamiento, con el resultado que el gallo registra en la lista de pesos para la pelea muy cerca de su peso cuando fue recogido el octubre anterior. Y siempre me aseguro de registrar en mi “libro de pollos” el peso (vacío) de cada gallo joven: 1) Recién recogido del terreno de pasto y metido al voladero. 2) Cuando los cortan, lo cual es, normalmente, uno o dos meses después. 3) A fines de febrero o principio de marzo. Al lado de cada peso aparece la fecha y una anotación de “G” por gordo, “P” por pesado, “F” por flaco, y una palomita si el gallo parece estar más o menos con la cantidad de carne y gordura que yo considero adecuada. De hecho, yo clavo una madera lisa de unos 7 por 15 centímetros en la jaula de cada gallo con esta información escrita en ella. Cuando los alimentan, se observan estas anotaciones y el gallo es alimentado de acuerdo a ellas. Al seguir tal procedimiento, yo, básicamente, puedo saber con varios meses de anticipación cuáles pesos tengo disponibles, y los puedo meter en las jaulas de pre-acondicionamiento de manera uniforme. Bueno, todo esto no contesta la pregunta: “¿cuándo se debe de bajar de peso a un gallo?”, porque no hay respuesta. Además, hasta los mejores acondicionadores tienen ideas diferentes en cuanto al mejor peso para pelear de un gallo. Tales diferencias de opinión pueden ser tan grandes como de 100 gramos o más. Usted tendrá que llegar a sus propias conclusiones o seguir las prácticas de acondicionadores talentosos. También hay una diferencia considerable entre el peso, para pelear, de un gallo joven de un año o menos, y el del mismo gallo cuando es adulto. Algunas aves crecen más que otras entre sus años de jóvenes a adultos. Mis aves, en particular, se podrían llamar “crecedoras largas”. Crecen y se desarrollan mucho más entre 12 y 24 meses de edad. Todo crece: la forma del cuerpo, la estructura, la carne en el pecho, músculos y todo. Muchas veces, he mostrado a algunos visitantes uno de mis mejores gallos de cría, y digo: “Éste peleó como gallo joven en 1.900 Kg. hace dos años”. Ellos me miran como si yo estuviera loco. ¿Cómo este “rompedor de huesos” gigante pudo haber peleado a un peso liviano de 1.900 Kg? Sé que no me creen, pero es cierto. Otras familias de aves se desarrollan mucho menos entre sus años de gallo joven y adulto. Como regla general, un aumento de 100 gramos es el promedio, pero aquí, también, todo depende. No existe un sustituto para su propia consideración, experiencia y sabiduría en cuanto a sus propias aves.

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1 Comment

  1. EL ARRECHO says:

    hablan webadas y no diden nada que mal articulo

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