Historia del Gallo Cubano: Descendencia.

Es en Cuba donde nace el extraordinario castador de gallos de peleas Carlos Mendieta Montefur (1873-1960), un gran político cubano que obtiene su grado de Coronel gracias a su participación en la guerra de Independencia durante 1895-1898. Pero que además de ese rango ocupó el cargo de Diputado entre 1901-1923, así como la Presidencia de la República (1934-1935) después de que Fulgencio Batista obligara al Dr. Ramón Grau San Martín a renunciar a su cargo en la Junta de Gobierno.

El hombre de blanco (como también se le conoció al Coronel) desarrolló una línea de gallos finos de peleas conocidos como los “Mendietas”, ejemplares de pluma canela que se hicieron famosos gracias a su extraordinario coraje y valentía. De aquí se derivarían otras líneas cubanas de insuperables cualidades que comenzaron a desarrollarse en otros lugares después de la llegada de Fidel Castro al Poder en 1959 yprohibir el gobierno comunista las peleas de gallos legalmente, aunque se hace de la vista gorda muchas veces, por la popularidad que tiene en el pueblo cubano.

A raíz de la muerte del Coronel Mendieta en 1960 su pie de cría de gallos finos pasa a las manos de Gustavo Sánchez otro gran criador de gallos de peleas oriundo de Pinar del Río. Pero esta cría no puede continuar desarrollándose en la Isla de Cuba después de instaurada la Revolución Cubana, así que Gustavo Sánchez (hijo) sale de Cuba llevándose consigo 4 gallos padres y 4 gallinas que logran introducir en Estados Unidos en 1962.

JugandoMendieta

De estos canelos “Mendietas” descienden los gallos “Trifino” que originaron una estirpe nueva en otros países gracias al envío de uno de ellos al Sr Rafael Rueda, y también surge el famoso “Chocolate” de Gustavo Sánchez. Respecto al origen del “Chocolate” el propio Gustavo Sánchez explica que éste se origina de un gallo canelo del Coronel llamado “Candela” mientras que su madre es la gallina #5 hija del gallino “María Andrea” que llevó el Sr Chinchín Sierra de la legendaria cría del español Paco Prida y que aún conservan en España con ese mismo nombre “María Andrea” los herederos del campeón Alejandro Moreno Lobato.

Otra línea de gallos cubanos que se desarrolló en Miami es la 4 Telas. Su fundador es René Vallé (hijo de Florentino Valle) natural de Pinar del Río, quien logró llevar a los Estados Unidos, vía México, y gracias a la intermediación del Sr José Espeleta, dos (2) gallinas cubanas entre las que destaca una jabada de la línea “Campanarios” procedente de la cría del Sr Esteban Leal.

Esta gallina jabada se cruza en Miami con el gallo “Chocolate” de Gustavo Sánchez y de aquí se originan los 4 Telas, y cuyo nombre se debe a la manera en que René Vallé marcaba sus ejemplares. Esto es, cortándole las 4 telas de los dedos, con el fin de identificarlos como suyo, pues no se usaba mucho en esa época ni las placas, ni los candados o tatuajes.

Los 4 Telas eran gallos predominantemente de pluma jabada, conocida en otros países como búlicos, moro o grillo. Aunque también los hubo cenizos (marañones) y/o zambos (colorados, rubios o indios) los que al final trascendieron en jabados o blancos gracias a la consanguinidad que se aplicó para reproducirlos.

Estos animales se conservaron en Miami desde principio de los años sesenta y a raíz de la muerte de René Vallé en 1972 pasaron a las manos de Andy Hightower, su gran amigo, y quien lo ayudó a establecerse en Miami junto con su familia después de su salida de Cuba por causa de la Revolución de Fidel Castro.

Fenotípicamente los 4 Telas fueron animales alilargos, de escaso tamaño y poco peso debido a su alto grado de consanguinidad. Pero destacaban mucho por su valentía, aun cuando su diminuto tamaño le restaba muchas oportunidades de victoria.

Después de Andy, muchos de estos animales pasaron a las manos de otros criadores, entre ellos Francisco “Paco” Rojas quien vivió en Miami durante 23 años y conocía a Andy Hightower desde 1976. Pero no es sino hasta 1988 cuando Francisco se dedica a criar los 4 Telas en su forma original conservándolos aún gracias a la consanguinidad.

Otra línea de gallos cubanos es la conocida como “Los Cincuentas” o “SANTO ESPÍRITUS” procedente de Sancti Spíritus y de dónde se derivan los famosos gallinos del criador José Antonio Gómez (Jango), quien explicó en una entrevista concedida a José Batista que el origen de sus gallinos radicaba de un gallo “indio” cuyo padre había llegado a República Dominicana procedente de la Isla de Cuba, y que en una visita que hizo a dicha isla pudo averiguar los orígenes de ese gallo cubano, cuyo hijo había cruzado con algunas de sus gallinas negras y de dónde salieron sus primeros gallos gallinos, los mismos con los que ganó varias veces el título de “gallero del año” en el Coliseo de Santo Domingo.

Otro gallo de origen cubano y de gran connotación histórica en Puerto Rico desde comienzos de 1970 es el famoso “Rafelito” propiedad del Dr Tomás Peñagarincano y cuya campaña resultó súper exitosa bajo los cuidados de su gallero el Sr Ernesto Acosta mejor conocido como Chepo el Cubano. Cabe destacar que, aunque muchos boricuas consideran que este gallo “Rafaelito” es un verdadero Jefe de Raza debido a la notable descendencia que se origina de este gallo, otros en cambio cuestionan severamente la existencia de esta descendencia en otras manos, pues, era sabido que su dueño el Sr “Peña” no vendía pollos ni gallinas y mucho menos prestaba gallo alguno para la cría, y que las gallinas que llevaban a su casa para ser pisadas por el gallo “Rafaelito” terminaban pisadas por gallos chatas y no por el gran semental.

Otro gallo de origen cubano es el “Valenzuela” de dónde se deriva una de las líneas de gallos cenizos más famosas de Puerto Rico, y en torno al cual se han suscitado diversas tesis sobre su verdadero árbol genealógico, pero cuya única verdad sólo conoce su criador y su otrora gallero quienes decidieron separarse y tomar caminos diferentes. De aquí se derivan muchos gallos ganadores en torneos y eventos especiales.

De cualquier manera y al margen de cualquier especulación que pueda hacerse sobre estos magníficos ejemplares, creemos que el potencial genético de los gallos cubanos ha contribuido a la creación de muchas líneas modernas que se ha podido castar en la actualidad a conciencia de que su principal atributo ha sido el coraje y la valentía que tienen estos príncipes emplumados, independientemente de que se hayan criado en la propia Isla de Cuba o en cualquier otro sitio a donde fueron llevados por nuestros hermanos cubanos.

Fuente: The Cuban History, Hollywood.
Arnoldo Varona, Editor

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